San Vicente: Familia de Picada Zulma necesita tener energía eléctrica permanente por cuestiones de salud

En la Picada Zulma, de la localidad de San Vicente, vive desde hace 14 años, una familia de agricultores: Adán Santi, su esposa, Angela Brizuela y sus seis hijos -cuatro de ellos nacieron ahí-, trabajan la tierra, crían animales, producen melado, y subsisten en esa picada.
En ella estuvo el diputado Martín Sereno (Partido Agrario y Social), junto al militante del PAyS en la zona, Javier Bres, a quienes el productor les manifestó su preocupación porque hace unas semanas le cortaron el suministro eléctrico, y uno de los problemas que le genera es que uno de sus hijos, Rodrigo de 17 años, padece epilepsia y necesita la heladera en funcionamiento para conservar los medicamentos, además de los inconvenientes que significa no contar con energía eléctrica en su vivienda.

«Estuvimos en la chacra de Adán y nos manifestó su angustia porque hace más de una semana, y después de 14 años le sacaron el medidor, y quedó sin luz, con todas las consecuencias que le genera en su vida cotidiana, y más aún en esta pandemia y con seis hijos», expresó el diputado Sereno.
Además, la falta de energía es un perjuicio para trabajar, porque la familia sobrevive de la producción de alimentos como mandioca y maíz, y tienen algunos vacunos, y una cabra. «Viven y trabajan desde hace 14 años en ese predio como único lugar», indicó el legislador que ya realizó las gestiones junto con el intendente  local, Fabián Rodríguez, para garantizar sus derechos, y existe el compromiso de solución por parte de las autoridades de la Empresa de Energía en San Vicente.

«Por los gurises y para trabajar la luz es muy necesaria»

El agricultor agradeció la presencia de Sereno junto al militante del PAyS en su chacra, escuchando y buscando resolver el problema. Y lamentó la situación «terrible» que padece porque nunca había tenido ese problema. «Todo lo que produzco en mi chacra es para dar de comer mis hijos, y comercializar en la zona, y quedarnos sin luz, con seis hijos, es un gran daño», reclama.
El hombre recordó que cuando se dio cuenta que habían llevado el medidor del pilar, fue a la empresa a averiguar el motivo, y le explicaron que para volver a conectar la luz, debe tener un permiso de ocupación del terreno.

«Hace 14 años que estamos acá y la persona que me cedió la tierra no tenía deudas con la luz. Mi gurí más chico tiene cuatro años y nació en esta picada, como la mayoría de mis hijos.
Pero hace un tiempo apareció un supuesto dueño que quiere que abandonemos nuestro lote; pero no presentó ninguna documentación.
Primero tiene que probar que el lote le pertenece, porque en 14 años no reclamó, y después solucionar adonde vamos a vivir con los animales y nuestra producción, pero vamos a defender nuestro lote», remarcó.
«Solo queremos trabajar y vivir tranquilos»
Adán Santi agregó que por el conflicto con el predio en el que vive y trabaja, el año pasado averiguó en la Delegación de Tierras y le dijeron que el lote que ocupa desde hace tantos años, pertenece al fisco.
«Por eso espero que la Municipalidad me ayude a regularizar el tema de la tierra, porque con mi familia no tenemos ningún otro lugar adonde vivir.
Somos gente pobre y trabajadora, no le hacemos mal a nadie, plantamos para comer, hacemos miel, surcamos la tierra, y  queremos vivir y trabajar tranquilos, como en estos años, con los chicos creciendo y estudiando en la escuela que tenemos cerca, en el barrio Trinidad», se esperanzó el agricultor.

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