Procrear en Misiones: el sueño de la casa propia

(Escribe: Mario “Pichi” Esper, gerente de Anses Posadas)

Esta semana en nombre del Estado Nacional, junto a la diputada Nacional Cristina Brítez y a Facundo Covino por el Banco Hipotecario, comenzamos a entregar las llaves de viviendas pertenecientes al Programa Procrear en la zona de Itaembé Guazú en Posadas en uno de los polos de Desarrollo Urbanístico que tiene el programa en todo el país.
Desde el lunes pasado al 27 de octubre estaremos entregando alrededor de 200 viviendas en la zona, que ya han sido adjudicadas, de un total de 700 ya construidas y que próximamente se abrirán nuevas inscripciones para las restantes.
La experiencia de esta semana fue muy emotiva al ver las reacciones de las personas beneficiarias que ingresaban a sus hogares con una alegría desbordante.

Viviendas absolutamente nuevas y en perfecto estado, de dos y tres habitaciones; con aire acondicionado frío-calor de 3500 frigorías, cocina y calefón; con la parrilla y galería en un amplio patio trasero.
Ciertamente la entrega venía bastante atrasada por diversas razones políticas unas, otras económicas y, obviamente también, pandémicas.
La más importante de todas las razones de la demora es aquella vinculada a los créditos hipotecarios cuya fórmula de actualización se denomina UVA (Unidades de Valor Adquisitivo) y que dejaba colgadas las cuotas a los índices de inflación lo que de por sí generaba una incertidumbre extrema pues ese valor era actualizable mensualmente, o sea, tranquilamente podían modificarse todos los meses.
Para sortear este inconveniente, el gobierno de Alberto propuso a los beneficiarios la posibilidad de adoptar voluntariamente el nuevo índice creado, denominado “HOGAR”, que sigue la evolución de los salarios a través del CVS (Coeficiente de Variación Salarial) más CER (Coeficiente de Estabilidad de Referencia), que si bien está vinculado a los índices inflacionarios son manejados por el Banco Central y el INDEC y finalmente tienen un tope máximo de  2 %, es decir, previsible y accesible para el beneficiario y dependiente de variables manejables por el gobierno, no como la versión UVA librada “al garete”.

Recientemente Procrear activó, sorteó y ya efectivizó dos líneas crediticias de carácter personal pero destinadas a soluciones edilicias tipo mejoras y construcciones en vivienda propia de entre 50 mil y quinientos mil pesos, entre 60 y 180 cuotas variables entre mil y seis mil pesos. En Misiones benefició a casi 6 mil familias a comienzos de este mes de septiembre y desde la semana pasada se encuentran abiertas la inscripciones a la líneas hipotecarias de ampliación de casa propia y construcción de lote propio con créditos de entre un millón y medio y tres millones y medio de pesos a sortearse próximamente-. Nuestra provincia sin dudas será una gran beneficiaria por las características demográficas de la misma y significará un impulso muy poderoso en el sector local de la construcción (materiales y mano de obra), como se evidencia en este momento a raíz de la monetización de las dos primeras líneas y de las fronteras cerradas a causa de la pandemia.
En ese orden de cosas, al cabo de la monetización de las nueve líneas crediticias del Programa PROCREAR (excepto la línea vinculada a la conexión de red de gas que no va a ser aplicable en la provincia) en Misiones contaremos con un total estimado de 18.000 beneficiarios del mismo y mucho tendrá que ver la gestión de los municipios para su exitosa implementación en los mismos.

Y, para ir cerrando, vuelvo a datos nacionales históricos y filosóficos: entre 2012 y 2015 el PROCREAR invirtió casi 9 mil millones de dólares y entre el 2015 al 2019 esa increíble cifra bajó 18 veces a convertirse en apenas 550 millones de dólares. O sea, claramente, “el cambio” que propugnaba el macrismo era dejar de beneficiar a las familias con el acceso a la casa propia y comenzar a beneficiar a los bancos con la usura de los créditos UVA.
Y consideremos el impacto en materia laboral, entre la primera versión del PROCREAR (2012 – 2015) durante el segundo gobierno de Cristina Fernandez, se crearon 570 mil puestos de trabajo entre directos e indirectos por este programa, los que bajaron a menos de 200 mil durante el neoliberalismo macrista.

Simple.
Contundente.  
Cuando gobierna el neoliberalismo se prioriza la especulación financiera por sobre la generación de empleo.
En nuestros gobiernos, las políticas públicas las pensamos, direccionamos y ejecutamos destinadas al bienestar general y apuntando a los sueños colectivos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: