El 28 de septiembre de 2016  Mauricio Macri, brindó una conferencia de prensa junto a la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, minutos después de que el nuevo INDEC, a cargo de Jorge Todesca, difundiera los datos de pobreza que llevaban dos años y medio sin publicarse. En abril de 2014 el entonces ministro de Economía Axel Kicillof había ordenado dejar de publicar los indicadores de pobreza.

Aquel día del primer año de gestión de Cambiemos el procesamiento de los datos de la Encuesta Permanente de Hogares determinó que en Argentina había un 32,2%. En total, había 8,7 millones de personas que residían en 31 aglomerados urbanos que eran pobres. Los indigentes sumaban 1,7 millones de habitantes.

Cuando Macri se subió al atril en la Quinta de Olivos y tomó el micrófono, pronunció una de las frases más simbólicas de su gestión: “Hoy sabemos cuál es la realidad. Este punto de partida es sobre el cual acepto ser evaluado como presidente: por si pudimos reducir la pobreza en este gobierno”.

“Hay una cantidad enorme de argentinos que no la está pasando bien, les decimos que estamos trabajando todos los días para ir a pobreza cero”, indicó el mandatario, aunque reconoció que ese objetivo “es obvio que no puede alcanzarse en cuatro años”.

En ese mismo discurso repitió uno de sus eslóganes de campaña al decir que la pobreza cero era un camino y no un objetivo a corto plazo, ya que no se podía resolver durante una sola gestión. Había sido uno de los temas principales durante sus giras de campaña en el 2015 y uno de los tres objetivos principales que tenía para los cuatro años de gobierno. Los otros dos eran la lucha contra el narcotráfico y combatir la grieta para unir a los argentinos.

En marzo de 2016, durante la primera apertura de sesiones ordinarias que encabezó, utilizó como punto de referencia los datos de pobreza que arrojaba el informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA). Esa mañana dijo que el 29% de los argentinos estaban en la pobreza y el 6% vivían en la indigencia.

En ese mismo discurso, afirmó: «La inflación existe porque el gobierno anterior la promovió ya que creía que era una herramienta válida de la política económica». El nuevo oficialismo lo ovacionó en la Cámara de Diputados. Era el comienzo de un proyecto político que, con el tiempo, tendría varios traspiés.

Entre marzo y septiembre de 2016 la pobreza aumentó en un 3,2% debido a las medidas que tomó Macri en sus primeros meses en la Casa Rosada. Pasó de 29% a 32,2%, pero ese último número que había arrojado el INDEC era el que el Presidente tomaba como base de partida para medir los índices de su gestión.

De ahí en adelante repetiría en entrevistas y conferencias que quería que su gestión fuera evaluada por los niveles de pobreza con los que terminara su gobierno. Uno de los momentos más tensos en los que hizo alusión a ese objetivo fue cuando se aprobó la reforma previsional en diciembre de 2017. El Presidente defendió la reforma en el cobro de los haberes de los jubilados, confirmó el rumbo de gestión y aseguró: “Por la meta que quiero que se me juzgue es si pude o no reducir la pobreza. Esa es mi absoluta prioridad”.

Este lunes 30 de septiembre el INDEC publicó que el 35,4% de los argentinos es pobre. Un total de 15,8 millones de personas viven en la pobreza. Fue la última medición de los primeros cuatro años de gobierno de Mauricio Macri.

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