El apoderado del Partido Justicialista (PJ), el diputado Jorge Landau, desplegó una vez más una cortina de sospechas sobre el plan de escrutinio que el gobierno nacional modificó a pocos meses de realizarse las elecciones. «No está garantizada la transparencia», señaló.

El eje de la denuncia esta centrado sobre el cambio en la transmisión de los datos del conteo de votos se realizará de forma electrónica y con la empresa venezolana Smartmatic, que cuenta con malos antecedentes en actos comiciales en distintas partes del mundo. «El archivo que se genera en la escuela donde se emite no tiene el mismo formato cuando llega al centro de cómputos», explicó el especialista en informática Eliseo Zurdo, fiscal electrónico del Frente de Todos.

«Es de suma importancia lo que están haciendo con estos cambios. Somos el principal partido de oposición y uno de los más damnificados, pero el sistema democrático es en definitiva el que se pone duda», señaló a PaginaI12 Landau, uno de los tres apoderados que tiene el peronismo a nivel nacional.

Los dirigentes justicialistas denunciaron los cambios que el Gobierno dispuso a través de decretos desde un primer momento. «No fuimos consultados ninguno de los partidos y además tampoco nos han acercado el software nuevo que se va a utilizar», destacó el diputado del PJ que está a la cabeza de las denuncias presentadas ante la justicia electoral.

El PJ comenzó a denunciar los cambios en las reglas del sistema electoral desde principios de año, cuando los decretos del presidente Mauricio Macri comenzaron a aparecer uno tras otro. El voto de argentinos en el exterior, la suspensión de las colectoras en la provincia de Buenos Aires, el voto de las fuerzas de seguridad, son algunos de los puntos que denunció el justicialismo que el macrismo intentó modificar. Pero la contratación de Smartmatic y también de software para el escrutinio a poco de realizarse las elecciones es el punto más débil sobre el que el peronismo pone el gran manto de dudas.

La justicia electoral emitió un dictamen la semana pasada en el que le da la razón en parte a los reclamos que fueron presentando además del peronismo otros partidos de la oposición. Pero no se expidió sobre el sistema operativo del escrutinio.

«En las pruebas en las que se hizo un muestreo del sistema hubo errores. Pero además hay mucha falta de control, empezando porque encontramos que las impresoras por las que se iban a emitir los telegramas tenían el wifi abierto. Si no se controla ni siquiera eso, el resto es muy difícil», explicó el especialista Eliseo Zurdo, que forma parte del grupo de fiscalización electrónica del FdT.

«Encontramos que el telegrama que se escanearía en la escuela sale con un formato y llega con otro. Se transforma de Tiff a PDF, y es ese componente intermedio donde puede pasar cualquier cosa«, señaló el experto informático y agregó que «lo que podría ser un error natural ahora puede ser un hecho intencional».

Es decir, que si por error se corrompe el archivo en la transmisión «el primer data entry no lo va a poder procesar, el segundo tampoco y es un telegrama que queda en revisión. Recién en el escrutinio final es donde se revisaría ese archivo», detalló Zurdo.

Históricamente hay entre 3 y 4 por ciento de telegramas ilegibles que daban para el conteo final, pero el dato surge de la utilización del sistema anterior en el que el Correo era el encargado de la transmisión de los datos. «En lugares en los que se defina por pocos votos una intendencia o una gobernación estos datos pueden ser clave«, destacó Zurdo, poniendo el acento en los problemas que puede acarrear en una elección de autoridades en distritos más pequeños.

«Todavía no tuvimos acceso al código fuente del programa», aseguró Landau, continuando con las denuncias del riesgo de falta de transparencia en las decisiones del gobierno nacional para el recuento de votos.

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