Luego de graves incidentes en Santiago durante protestas contra el hambre, Chile reportó este martes un total de 31 muertos y 3.520 nuevos casos de coronavirus, el mayor incremento diario de infectados desde el inicio de la pandemia. Nuevamente, la región Metropolitana fue la zona más afectada, concentrándose allí casi el 90 por ciento de los contagios registrados en las últimas horas. El total a nivel nacional llega ahora a 509 víctimas fatales y 49.579 infectados por el nuevo virus. En la noche del lunes, las manifestaciones que se multiplicaron a lo largo del día se agudizaron en los sectores más humildes de Santiago, cuyos pobladores reclaman comida y trabajo debido a la cuarentena impuesta por el gobierno y la falta de ayuda estatal. La protesta se extendió por varias horas y dejó como saldo a 21 personas detenidas, según informó la policía.

El peor balance diario de la covid-19 para Chile se dio a conocer luego de que se produjeran protestas, cacerolazos e incidentes en distintos barrios pobres de Santiago el lunes, primer día hábil de una cuarentena total que rige desde el viernes en la capital chilena, principal foco de la pandemia en el país. «Tenemos hambre», «queremos trabajar», «necesitamos que llegue algo de ayuda», se escuchaba entre vecinos de los barrios más vulnerables de Santiago, parte del 11,7 por ciento de pobres que tiene este país de casi 18 millones de habitantes. La primera manifestación se produjo el lunes por la mañana en la comuna El Bosque, al sur de la capital chilena, donde el cuerpo de Carabineros intentó disolver la manifestación con carros hidrantes y gases.

«No es por la cuarentena, es ayuda, alimento, eso es lo que está pidiendo la gente en estos momentos», declaró desde el lugar Verónica Abarca, una vecina de El Bosque. «Yo soy peluquera canina y tengo una miniempresa, a mí no me dan ningún bono del gobierno. Tengo 4 hijos, a mí no me ayudan porque tengo un negocio. Mucha gente aquí es microempresaria y no la ayudan», dijo Paola Garrido, otra vecina de la zona. Por la tarde se sumaron más a la protesta, y las escenas de descontento se replicaron en otros sectores de la comuna.

Durante la noche, unas cien personas saquearon una distribuidora de gas. En el centro de la ciudad, manifestantes quemaron un colectivo y en otras áreas de clase media y trabajadora, que en el último mes perdieron empleos, se escucharon cacerolazos. En la torre del edificio de Telefónica, ubicado en el centro de Santiago y donde se proyectaron en sus paredes distintas proclamas durante las protestas sociales que comenzaron el pasado octubre, eligieron la palabra «hambre» para reflejar la dramática actualidad del país trasandino.

Luego de graves incidentes en Santiago durante protestas contra el hambre, Chile reportó este martes un total de 31 muertos y 3.520 nuevos casos de coronavirus, el mayor incremento diario de infectados desde el inicio de la pandemia. Nuevamente, la región Metropolitana fue la zona más afectada, concentrándose allí casi el 90 por ciento de los contagios registrados en las últimas horas. El total a nivel nacional llega ahora a 509 víctimas fatales y 49.579 infectados por el nuevo virus. En la noche del lunes, las manifestaciones que se multiplicaron a lo largo del día se agudizaron en los sectores más humildes de Santiago, cuyos pobladores reclaman comida y trabajo debido a la cuarentena impuesta por el gobierno y la falta de ayuda estatal. La protesta se extendió por varias horas y dejó como saldo a 21 personas detenidas, según informó la policía.

«Nosotros llevamos muchas semanas en cuarentena, desde antes que la decretara el presidente porque sabemos que no tenemos camas en nuestros hospitales del sur de Santiago», explicó a radio Cooperativa Claudia Pizarro, alcaldesa de La Pintana, otra barriada popular del Gran Santiago. «El hambre se está viendo desde hace varias semanas. Cada día la gente está organizando más ollas comunes y la gente viene, no como antes que era un comedor, ahora vienen a buscar comida para llevarla a la casa», detalló Pizarro. La alcaldesa le reprochó al gobierno del presidente Sebastián Piñera haber hecho «anuncios espectaculares», aunque «todas las cosas están llegando a destiempo».

El domingo por la noche, Piñera anunció en un mensaje dirigido al país que se distribuirían 2,5 millones de canastas de alimentos a los más pobres, aunque no dio plazos ni precisó en qué lugares. Los alcaldes de los sectores más afectados por la pandemia ni siquiera estaban enterados de ese plan. Previamente y en el mes de abril, el presidente de derecha anunció la entrega de un bono familiar por un monto equivalente a 317 dólares para unos 4,5 millones de los chilenos más vulnerables, que aún no fue repartido. La covid-19 sigue haciendo estragos en la economía del país, con 238.115 despidos registrados en el último mes.

 

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