La localidad de Santa Ana sigue conmocionada ante el asesinato del adolescente de 16 años quien fue ejecutado de un balazo en la cabeza a cuatro cuadras del centro de la ciudad. La víctima fue identificada como Víctor Fernando Márquez Dos Santos y su cuerpo fue encontrado por un vecino, frente a la Escuela de Comercio 10, donde cursaba el segundo año.

Tenía una herida de bala en la cabeza con orificio de entrada en el ojo derecho y salida en la región parietal izquierda del cráneo, con consecuente pérdida de masa encefálica.

Consecuente a los hechos, en la jornada de este lunes el dolor en su familia se extendió ya que su papá, Eriberto Márquez Dos Santos se descompensó cuando daba el último adiós a su hijo y pese a las tareas de reanimación de profesionales de la Salud falleció producto de un paro cardíaco.
Eriberto Márquez había comentado “En un primer momento cuando me dijeron que debía ir a la comisaría por mi hijo, pensé que era una discusión, alguna pelea o que cometieron un robo y lo involucraron a él. Pensé que estaba preso, pero no muerto porque él no es de junta mala. Siempre estaba en casa con los compañeros. No es de andar haciendo cosas malas”.
El hombre fue padre y madre a la vez porque -según dijo- la progenitora de sus hijos los abandonó cuando eran chicos. “Lo crié solo, en base al trabajo y con valores. Lo mandaba a estudiar porque quería que sea alguien en la vida, pero mirá lo que hicieron. Pido que se investigue y no quede impune este asesinato”.

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