Si el gobierno resuelve no prorrogar la moratoria previsional que vence el próximo 23 de julio, podría impedir la jubilación de hasta 100 mil mujeres por año, de acuerdo con cálculos privados.

Esas mujeres deberían pasar a recibir la Pensión Universal del Adulto Mayor (PUAM), una prestación que equivale al 80% de la jubilación mínima.

Las mujeres que podrían ser afectadas por la caducidad de la moratoria son aquellas que trabajaron y no completaron los aportes necesarios para jubilarse. También las amas de casa que no hicieron aportes en la medida en que el trabajo en el hogar no es considerado tal y no es remunerado.

El gobierno no ha confirmado aún que dejará caer el plazo de vigencia de la moratoria. Tiempo se comunicó con la ANSES pero no obtuvo respuesta. Con todo, circulan fuertes rumores de que mantendría la moratoria hasta fin de año.

Julieta Bandirali, abogada previsionalista y presidenta de la Comision de la Mujer de la Asociación de Abogados de Buenos Aires (AABA), le dijo a Tiempo que «no hay certeza sobre lo que va a hacer el gobierno. Hay fuertes rumores de que se va a prorrogar hasta diciembre por las elecciones. Pero no nos olvidemos que se necesita una ley del Congreso».

En su informe a Diputados de marzo pasado, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, aseguró que entre enero y octubre de 2018 ANSES le dio el alta a 112.213 beneficios por moratoria.

Por otro lado, un informe del Centro de Economía a Política Argentina (CEPA) de marzo pasado indicó que el 80% de las personas que se jubilaron vía moratoria eran mujeres.

Si estos porcentajes se mantuvieran, sobre un universo de 130 mil jubilaciones anuales por moratoria, unas 100 mil serían de mujeres.

Las mujeres tienen serias dificultades para jubilarse. Según la abogada Andrea Falcone, apenas el 7 por ciento logra hacerlo a los 60 años porque tiene los 30 años de aportes cumplidos. El resto no alcanza esa cantidad de años o directamente no los tiene. Y sin moratoria no tendría posibilidades de jubilarse.

Con todo, las moratorias no son la solución al problema de las jubilaciones, especialmente en lo que hace a su valor, que es el de la mínima, que será de $11.534 desde junio. A ese haber se le descuenta un monto, el necesario para pagar por los aportes adeudados. Contrasta con eso el hecho de que la canasta de los jubilados que calcula la Defensoría de la Tercera Edad cotizaba en abril en 30.524 pesos.

Bandirali advirtió: «Por supuesto que es mejor que se prorrogue la moratoria, pero no le pongamos virtudes que no tiene».

Conviene recordar que en la actualidad coexisten tres moratorias. Una de la década del 90, destinada a los autónomos; otra de 2006, que es permanente; y la de 2014, que establecía su vencimiento a los dos años, en septiembre de 2016, y que fue prorrogada con la sanción de la Ley de Reparación Histórica de los jubilados por tres años solo para las mujeres.

«Ninguna de las 2 moratorias reconoce el trabajo no remunerado de las mujeres, sino que fue un efecto indirecto», agregó Bandirali.

La especialista agregó que la moratoria presenta otro inconveniente: «La prorroga no alcanza y le sirve a muy pocas mujeres porque como el período que abarca para poder ‘comprar’ aportes es hasta diciembre de 2003, las mujeres que están cumpliendo 60 años desde 2016 ya no se pueden jubilar».

Para Falcone, si no se prorroga la moratoria «será un golpe para las mujeres y los trabajadores no registrados. Hay que pensar que la moratoria es una compensación que se le hace a los trabajadores por la negligencia del Estadoque no combate el empleo no registrado, en la actualidad casi en el 40 por ciento de la población. Por eso hay que desarticular que se trata de una dádiva. Hay moratorias desde 1967».

La alternativa que ofrece el gobierno a las personas que acumulan los años de aportes para jubilarse es la PUAM. «

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: