Después de obtener una gran cantidad de beneficios y pasar en el Programa de Protección de Testigos e Imputados mucho tiempo más de lo permitido por la ley, el arrepentido Leonardo Fariña renunció a este organismo dependiente del ministro de Justicia, Germán Garavano.

Fariña ingresó al Programa el 8 de abril de 2016, luego de arrepentirse ante el juez Sebastián Casanello en el marco de la causa conocida como la “ruta del dinero K”.

El falso empresario recibió alquileres suntuosos, custodia las 24 horas del día y el pago de la prepaga OSDE, lo que lo convirtió en el imputado colaborador y arrepentido VIP de este Gobierno.

Giselle Robles, ex abogada del ex protegido, manifestó a este medio que Fariña mantuvo reuniones con Garavano donde acordaron apuntar contra la ex presidenta Cristina Fernández, lo que derivó en los «premios» mencionados anteriormente.

Según publicó el portal Infobae, el motivo detrás de tal decisión es el de «recuperar una vida normal». El cambio se dio en el marco de la discusión por el traspaso del Programa a la órbita del Poder Judicial.

Darío Díaz, exdirector del Programa, denunció en El Destape que esta jugada del Gobierno, que se concretaría por Decreto de Necesidad y Urgencia, puede colaborar a tapar los desmanejos económicos que realizaron los funcionarios de este organismo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: