ECONOMIA

Se viene el estallido

La expectativa de inflación que espera la población, para este año, saltó al40% en marzo, según el promedio relevado en la Encuesta de Expectativas de Inflación que elabora la Universidad Torcuato Di Tella.

Según el estudio, las expectativas inflacionarias subieron 3,9% respecto a la medición de febrero y se ubican en 40,8%.
“De acuerdo a la mediana, las expectativas de inflación se incrementan tanto en la Capital Federal como en el Interior del País y en el Gran Buenos Aires, con respecto a febrero.
A su vez, el índice aumentó tanto para la población de ingresos altos como para la de ingresos bajos, de acuerdo a la mediana de las respuestas, y al promedio.

Para arriba, para arriba

La inflación de febrero volvió a acelerarse hasta el 3,8 por ciento mensual, informó el Indec. En el noreste, el mismo índice llegó al 4,5 por ciento. Los alimentos y bebidas acumulan en los últimos doce meses un alza del 58,3 por ciento y ya muestran en el primer bimestre una suba del 9,3 por ciento, lo cual tiene impacto directo en el empeoramiento de las condiciones socio-económicas.

La suba de los precios minoristas el mes pasado anotó un máximo desde octubre del 2018, cuando tocó el 5,4 por ciento. Luego tuvo una desaceleración hasta el 3,2 por ciento en noviembre y 2,6 por ciento en diciembre. Con la aplicación de nuevas subas de los servicios públicos, estacionalidad propia de la temporada de verano y la aparición de nuevos traslados a precios minoristas de las subas de costos pendientes del año pasado, en enero la inflación volvió a acelerarse hasta el 2,9 por ciento.

La suba de precios del 3,8 por ciento de febrero ubica al incremento bimestral en el 6,8 por ciento. En marzo, el piso de inflación es del 3 por ciento, por la continuidad en las subas de alimentos y bebidas y nuevos aumentos tarifarios, entre otros, lo cual dejaría al primer trimestre con un alza acumulada de precios del 10 por ciento. Como sucedió en 2016, 2017 y en 2018, nadie cree que podrá cumplirse la meta oficial del 23 por ciento de inflación para este año. Consultoras privadas, empresas y gremios ubican esa estimación bien por encima del 30 por ciento para 2019.

La nueva joya de la abuela. Dujovne fue a EEUU a negociar Vaca Muerta

El ministro de Hacienda viajó a Estados Unidos en busca de inversiones por 30 mil millones de dólares en Vaca Muerta y lanzó: «Argentina sentó las bases para crecer de manera sostenible».

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, invitó este lunes a los principales empresarios petroleros a invertir en el país al asegurar que Argentina ha sentado las bases “para crecer de manera sostenible” en los próximos años.

Dujovne, junto al secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, presentaron en Houston, Texas, las oportunidades de inversión que ofrece la Argentina en el sector energético, en un almuerzo organizado por la sede del Instituto Argentino del Petróleo y el Gas (IAPG) en el que participaron más de 120 empresarios del sector.

Kicillof: «El riesgo más grande para un inversor en Argentina es que gane de nuevo Macri»

El ex ministro de Economía apuntó contra la fragilidad de las medidas económicas del gobierno nacional y aseguró que hay que ponerles freno.

«Yo creo que el riesgo más grande que puede tener un inversor en Argentina es que gane de nuevo Macri«, aseguró este domingo el ex ministro de EconomíaAxel Kicillof.

Entrevistado por el programa Hagan Algo, que se emite por C5N, el actual diputado nacional comentó: «Me reuní con inversores y están muy preocupados por la impericia, por el desastre que ha generado Macri».

El dirigente insistió en que «hay otro camino, hay otras cosas para hacer», y advirtió que «se están generando problemas muy graves a futuro que hay que abordar este año», como «el nivel de endeudamiento, la pérdida de puestos de trabajo, la destrucción de industrias, del tejido productivo».

«Es muy grave, es muy difícil de recuperar después, hay que detenerlo este año», manifestó Kicillof, señalando que no se puede esperar hasta que asuma el próximo gobierno.

Ya en el plano político electoral, instó a armar «un frente lo más amplio posible en el sentido de contener a los dirigentes pero sobre todo de contener a los votantes, a la sociedad».

Respecto de los comicios bonaerense, señaló: «Yo no antepongo ninguna candidatura en particular, ni la mía ni ninguna. Creo que hay que buscar la fórmula que nos dé la seguridad de ser competitivos y ganar la elección, porque cuatro años más de esto serían algo muy duro y muy grave».

AFIP ajusta control sobre gastos de monotributistas

Se trata de 365.000 contribuyentes del régimen simplificado de la categoría B que tienen que usar facturas electrónicas desde este mes. A partir del 1 de abril deberán hacerlo los de la categoría A.

Desde esta semana la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) pondrá su atención en unos 365.000 contribuyentes del denominado Régimen Simplificado. Son aquellos monotributistas de la categoría B que desde este mes tienen la obligación de confeccionar facturas electrónicas. La mayoría de este grupo son profesionales independientes y proveedores de servicios que por el nivel de facturación anual que tienen no les corresponde estar inscriptos en el régimen general. Los contribuyentes que se encuentran en esta categoría facturan al año hasta $207.191.

Con la facturación electrónica, o en el caso de los comercios, las registradoras de nueva tecnología, la AFIP tiene la posibilidad de obtener datos de las operaciones económicas de un contribuyente al instante. De modo que el organismo conducido por Leandro Cuccioli también podrá verificar casi en tiempo real si la facturación que declara el monotributista coincide con su nivel de gastos.

“Al conocer su facturación al instante y al tener los consumos de tarjeta de crédito y débito, la AFIP investigará qué otros ingresos tiene ese contribuyente para que pueda justificar el alto consumo con tarjeta”, señaló Vicente Lourenzo, consultor pyme y miembro de la comisión de asuntos pyme del Consejo Profesional de Ciencias Económicas.

El profesional indicó que “si el contribuyente no puede justificar sus gastos, el organismo de recaudación cambiará de oficio de categoría o, en el peor de los casos, los expulsará del Régimen Simplificado, haciéndolo pagar Iva, Ganancias y Autónomos desde el momento en que detecta la desviación”.

De acuerdo con el cronograma fijado por la AFIP, en 1 de abril próximo será el turno de 950.000 monotributistas de la categoría A, la de facturación más baja.

Lourenzo agregó que “el control no sólo va a estar orientado al monotributista sino que, por el cruzamiento de datos, va a poner atención en el receptor de las facturas, ya que en muchas ocasiones la prestación del servicio no está relacionada con la actividad de la empresa o contribuyente que recibió ese servicio”.

Si el destinatario es un consumidor final, el monotributista tiene la opción de confeccionar la factura electrónica desde la web de la AFIP o a través de un facturador móvil en celulares.

Aproximadamente 473.000 contribuyentes se hallan inscriptos en las categorías más altas (F,G y H) representando sólo el 15% del padrón general.

La AFIP buscará terminar en el primer cuatrimestre de este año con el proceso de digitalización de toda la facturación de la economía, que incluye a los monotributistas y a los pequeños y medianos comercios. El proceso incluye también la posibilidad de contar con datos en forma automática.

Para ello, los comercios tendrán que cambiar sus registradoras, que permiten estar en contacto online con los servidores del organismo. Los equipos de vieja tecnología se seguirán vendiendo en el mercado hasta el 31 de este mes y se podrán usar hasta el 31 de enero de 2021. Estos equipos requieren de un recambio de memoria, cuyo plazo vence el 31 de este mes. Cuando se trate de un nuevo contribuyente que inicia actividades. tendrá que usar equipos de nueva tecnología.

LO PEOR NO PASÓ

Los últimos datos del Observatorio de Deuda de la UMET refutan la idea oficial de que lo peor ya pasó y lo mejor todavía puede llegar. La fuga de divisas siguió incluso con el dólar más alto. Y para juntar más dólares con destino al pago de la deuda el Gobierno atacará el gasto público y las jubilaciones.

Desde la llegada de Mauricio Macri al Gobierno, las emisiones de deuda totalizaron 174.338 millones de dólares. De ese total, el Tesoro Nacional emitió 147.743 millones, nada menos que el 84,7 por ciento. A su vez, del total de la nueva deuda el 78,7 por ciento fueron colocaciones denominadas en moneda extranjera. Los datos surgen del último relevamiento llevado adelante por el Observatorio de la Deuda Externa de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (ODE-UMET), que dirige Arnaldo Bocco, y dejan expuesto claramente uno de los principales problemas que deberá enfrentar quien gobierne el país a partir del 10 de diciembre.

El endeudamiento desenfrenado que llevó adelante el gobierno de Cambiemos elevó el stock de la deuda pública un 30,5 por ciento con respecto a octubre de 2015 llevándolo a 307.656 millones, según las propias cifras de la Secretaría de Finanzas correspondientes al tercer trimestre del año pasado. A su vez, el porcentaje de esa deuda sobre el Producto Interno Bruto (PIB) se disparó de 57,9 al 95,4 por ciento, la cifra más alta desde 2004, justo antes de la reestructuración de deuda que concretó el gobierno de Néstor Kirchner en 2005.  Además, el ratio de deuda pública en moneda extranjera sobre PIB trepó extraordinariamente del 51,6 al 75,4 por ciento en los últimos tres años, lo que supone una condicionalidad todavía mayor.

“La deuda fue desde el inicio 2016 un pilar del gobierno de Macri y lo transformó en el mayor tomador de deuda de la historia. Las consecuencias de más tres años de endeudamiento dejan resultados muy negativos en términos económicos y sociales y comprometen el margen de maniobra de las futuras administraciones. Record de fuga de capitales, altísima exposición externa y crecimiento descontrolado con relación al PIB; y un costo social que se hace cada mes más duro para la sociedad son resultado de las políticas erradas que han caracterizado la gestión de Macri”, remarcó Nicolás Trotta, rector de la UMET. “A la escalada exponencial en los vencimientos de deuda, se suma la total incertidumbre en torno a cómo conseguirá el próximo gobierno el financiamiento externo necesario para no caer en un default de la deuda, así como a las posibilidades que tendrá para reactivar la economía bajo las condicionalidades de austeridad fiscal impuestas por el FMI”, agregó Trotta.

Los 174.338 millones de dólares emitidos por Argentina durante el gobierno de Macri incluyen deuda contraída por el Tesoro Nacional, las provincias y el sector corporativo, aunque el gobierno nacional ha sido el protagonista excluyente de este proceso. En 2016 se emitieron 39.159 millones y 26.597 millones correspondieron al Tesoro Nacional, en 2017 47.829 millones y el Tesoro concentró 36.985 millones, el año pasado las emisiones llegaron a 77.739 millones y el Tesoro sumó nada menos que 74.551 millones de ese total, mientras que en lo que va de este año aportó otros 9610 millones.

El festival del gobierno nacional incluyó deudas de todo tipo. Al comienzo de la gestión se concentró en emisiones de bonos soberanos en moneda extranjera, pero cuando se dificultó el acceso a los mercados internacionales se limitó únicamente a ampliar las emisiones de Bonar 2024 y Bonar 2025 para su colocación directa a bancos comerciales y su recompra posterior (operaciones conocidas como Repo). En tres años sumó emisiones de deuda en moneda extranjera por 71.268 millones de dólares, a un plazo promedio de 13,6 años.

A ese subtotal le sumó un stock de 12.623 millones de dólares en Letes en dólares a un plazo promedio de 230 días, otros 10.566 millones en Letes en moneda local y emisiones nacionales en moneda local por un monto equivalente a 24.886 millones de dólares. Por último, a esa deuda contraída en el mercado hay que agregar los 28.400 millones de dólares aportados por el Fondo Monetario Internacional el año pasado, lo que termina de redondear emisiones por 147.743 millones. Luego corresponde sumar 12.336 millones de dólares de emisiones provinciales en moneda extranjera a un plazo promedio de 8,2 años y 14.259 millones de emisiones corporativas a un plazo de 7,2 años, lo que termina de redondear un total de 174.338 millones de dólares.

Al analizar el stock de deuda pública por acreedor, se observa que entre octubre de 2015 y el tercer trimestre de 2018 el stock con el sector privado subió un 155,8 por ciento hasta alcanzar los 143.733 millones de dólares, mientras que el stock con el sector público se redujo en un 20 por ciento. El stock con organismos multilaterales y bilaterales también aumentó luego de los desembolsos del préstamo stand-by con el FMI: subió un 50,3 por ciento hasta los 43.219 millones de dólares.

El ratio deuda/PIB por acreedor también acompañó esta tendencia: mientras que en octubre de 2015 el ratio con el sector privado era de tan sólo del 9 por ciento, actualmente es del 44,6 por ciento, lo que representa una suba de 35,6 puntos porcentuales. El dato genera una preocupación adicional porque es justamente la deuda con el sector privado la que conlleva los mayores riesgos de refinanciación.

El fin del relato: cada jubilado perdió $9.720 desde la reforma previsional macrista

El estudio elaborado por Economía UNDAV, basado en datos que se desprenden de la ANSES, el INDEC y el BCRA, remarca que “con la reforma de la fórmula de movilidad de diciembre de 2017, los jubilados se vieron fuertemente perjudicados».

El informe semanal publicado por el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV) reveló que, desde la reglamentación de la reforma previsional, cada jubilado/a habrá perdido $9.720 en relación a la inflación, incluso contemplando la actualización del 11,8% prevista para marzo.
 
El estudio elaborado por el equipo de economistas de Economía UNDAV, basado en datos que se desprenden de la ANSES, el INDEC y el BCRA, remarca que “con la reforma de la fórmula de movilidad de diciembre de 2017, los jubilados se vieron fuertemente perjudicados y empezaron a enfrentar jubilaciones sensiblemente menores en términos de poder adquisitivo sin volver a recuperar niveles de poder de compra previos”.
Monetizando el deterioro en los haberes reales, se encuentran pérdidas significativas para los trabajadores pasivos, donde desde el año 2018 hasta junio del corriente, quienes cobran la mínima se estima que perderán $12.179 en relación a la inflación.
En este sentido, el documento de la Universidad Nacional de Avellaneda advierte que “el cambio en los parámetros de ajuste jubilatorio no repercute solamente sobre los haberes, también impacta en los ingresos de demás programas de transferencia como la AUH, asignaciones familiares y ciertas pensiones no contributivas”.
Si se compara estas mermas en términos de poder de compra con los productos de la canasta básica es posible señalar que desde enero de 2018 cada jubilado perdió y perderá por mes 2,5 kilos de queso; 6,2 kilos de yerba; 6,9 litros de aceite; 8,8 kilos de pan; 18,7 kilos de fideos o 22,9 litros de leche, al menos hasta junio de 2019.
En un análisis integral, el empeoramiento de las jubilaciones rondará un 14% a mediados de año: un deterioro se potenció con la aplicación de la reforma previsional.
Medido en relación a la canasta básica computada por el Indec, la merma también es significativa: se redujo en un 21% promedio, desde diciembre de 2017 hasta la actualidad.
“Esta pérdida alcanzará su peor resultado en febrero de este año cuando el haber mínimo significará un 21,4% menor al de diciembre de 2015. Incluso con la recomposición que habrá en junio el haber mínimo estará en un 11,5% por debajo del nivel de diciembre de 2015”, concluye el estudio.

Volvieron a aumentar las naftas

Desde fines de 2015 el aumento fue casi del 300 por ciento. El nuevo incremento impactaría en el corto plazo en los precios de la comida.

La mañana del viernes los playeros debieron actualizar la grilla de precios exhibidos en las estaciones de servicio de todo el país, Posadas no fue la excepción, es que según estaba previsto, hubo un aumento estimativo del 2,8% en el precio de la nafta.

Las petroleras confirmaron que se debe al aumento del petróleo, la apreciación del dólar, y la actualización del impuesto a los combustibles que regirá también a partir de este viernes. Los consumidores, por su parte, desde el jueves a la noche advertidos por la inminente suba formaron largas filas para cargar combustible antes del aumento.

En YPF la súper aumentó $1,68 y alcanzó los 43 pesos, y por ende llenar el tanque sale a partir de hoy 90 pesos más caro aproximadamente. Por su parte la Infinia ya roza los 49 pesos y la nafta diesel rompió la barrera de los 40 pesos.

La petrolera de la almeja, Shell, como es habitual sigue teniendo el combustible más caro, no obstante fue la que menos aumentó, ya que la suba sólo fue de 61 centavos llevando así la súper a $43.27 en la ciudad de Posadas. La Power Diesel alcanzó los $40.86.

OIL sigue teniendo los precios más accesibles dentro del mercado de la Capital, ya que con el aumento la súper llegó a $41,99 registrando así un aumento de 46 centavos. Lapremium por su parte está $48.09 y la diesel $39,59.

De esta manera se registra el segundo aumento en los combustibles en lo que va del año, habiendo sido el primero a principios de febrero. El año pasado, las compañías encarecieron los combustibles 65% en promedio, según la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (Cecha).

El porqué del aumento

La suba de los precios resultan como consecuencia del aumento del petróleo, la apreciación del dólar, y la actualización del impuesto a los combustibles que regirá también a partir de este viernes.

Al mismo tiempo, el Gobierno nacional estableció que el aumento que correspondería por la variación del impuesto a los combustibles líquidos (ICL) sea un 50% menor a los montos establecidos y su actualización se complete en abril, de manera de reducir el impacto en los combustibles.

De esta manera, el incremento impositivo del 11,6% calculado para hoy se desdoblará en partes iguales entre mañana y el 1 de abril, de acuerdo a lo establecido hoy por la Secretaría de Ingresos Públicos y que fuera comunicado a las petroleras durante la jornada, confirmaron fuentes oficiales.

Desde YPF se informó que esta suba se da en un contexto de aumento del Brent del 7,3% y del dólar del 2,7%, y contempla el componente impositivo con el desdoblameniento decidido por el Gobierno.