ECONOMIA

Precios descongelados

Antes de que el plan de Precios Esenciales logre hacer pie en los supermercados, algunas de las empresas de alimentos que negociaron con el Gobierno están enviando nuevas listas para aplicar desde el próximo lunes. Es el caso de Molinos Río de la Plata, que sube 14 por ciento el precio de la yerba Chamigo, 4 por ciento el de Nobleza Gaucha y 15 por ciento el café Arlistán. A su vez, La Paulina anunció un incremento de 9,5 por ciento promedio en su línea de lácteos. La tibia gestión oficial para detener la escalada inflacionaria está siendo rebasada por la necesidad de las empresas de hacer caja ante la abrupta caída del consumo. En ese proceso, hasta los economistas afines al Gobierno presentaron pronósticos desalentadores respecto de la evolución de los precios en lo que queda del mandato de Mauricio Macri. Su proyección es que en los últimos siete meses de gestión de la actual administración la inflación no bajará del 2 por ciento mensual. Para abril, dato que el Indec publicará el próximo miércoles, esperan un alza del 4 por ciento. El Presidente deberá lograr la reelección si quiere tener revancha en esta materia, donde el fracaso es más evidente por las expectativas que había creado Cambiemos antes de alcanzar el poder.

El piso de  inflación de 2 por ciento mensual hasta fin de año forma parte de los pronósticos que publicó el Banco Central en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM). En el informe de este mes, un total de 51 bancos, universidades y economistas de la city porteña estiman que en el trimestre en curso la inflación promediará 3,2 por ciento mensual, en el tercer trimestre quedará en 2,3 por ciento mensual y en el último, entre octubre y diciembre, arrojará 2,1 por ciento en promedio por mes. El IPC nacional de 2019 marcará entonces un alza del 40,5 por ciento, 4,5 puntos más que lo previsto en la encuesta anterior. Entre los participantes de la compulsa de la autoridad monetaria figuran consultores como Miguel Angel Broda, Eduardo Levy Yeyati, Roberto Frenkel, Martín Redrado, Miguel Kiguel, Orlando Ferreres y Federico Furiase, bancos como el HSBC, JP Morgan, Merrill Lynch, Santander Río, BBVA Francés y Galicia, y entidades como FIEL, Abeceb, Puente y Libertad y Progreso.

La última vez que la medición de la inflación por parte del Indec empezó con 1 fue en enero de 2018, cuando arrojó 1,8 por ciento. Desde entonces y hasta fin de año, si se cumplen los cálculos de esos economistas y bancos, que suelen ser moderados en relación a lo que después ocurre en la realidad, se encadenarán 23 meses consecutivos con aumentos superiores al 2 por ciento por mes. Es el peor registro desde la hiperinflación de 1990, 29 años atrás. En el total del gobierno de Macri, en tanto, serán 35 meses con inflación de 2 por ciento o más por mes y solo 13 por debajo de ese umbral.

Una de las razones fundamentales de la estampida inflacionaria es la inestabilidad del tipo de cambio, que resultó un factor casi permanente desde diciembre de 2015. Para el último tramo de la gestión, el Gobierno y el FMI se pusieron como modesto objetivo no sufrir nuevas embestidas en la cotización del dólar. Sin embargo, como dejaron abiertos todos los canales para la fuga de divisas, la posibilidad de cumplir esa meta dependerá del humor de los mercados y de la confianza que logren recrear entre los ahorristas. Es una apuesta de alto riesgo. Las estadísticas del BCRA muestran que en las últimas semanas se aceleró la salida de capitales especulativos y empezó un proceso de cancelación de plazos fijos en pesos para orientarse a la compra de dólares. Por ahora ese desplazamiento ocurre sin prisa pero sin pausa. La incapacidad del oficialismo para asegurar que no se le escapará el dólar, las tensiones en los mercados internacionales y los movimientos políticos de cara al proceso electoral configuran un escenario en el cual lo más probable es que la adquisición de divisas se intensifique y el valor del billete verde tienda a subir.

Así lo expone el último documento de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo Económico (FIDE), que dirige Mercedes Marcó del Pont: “Desde nuestro punto de vista, la crisis es cambiaria, no financiera (…) No se puede ignorar que los dólares no alcanzan, ni alcanzarán, para pagar la deuda, garantizar los depósitos en moneda extranjera, cubrir el desequilibrio de cuenta corriente y además financiar la fuga”. Por lo tanto, las presiones para una mayor devaluación serán cada vez graves. “A nuestro juicio, los plazos fijos del sector privado constituyen el colchón de excedente en pesos que puede ejercer el mayor impacto desestabilizador sobre el mercado de cambios”, advierte. En ese sentido, puntualiza que el 94 por ciento de esas colocaciones, equivalentes a más de 24.000 millones de dólares, vencen antes de las elecciones presidenciales de octubre. ¿Qué harán los ahorristas, renovar esos depósitos en moneda nacional o pasarse a dólares hasta que termine de definirse el nuevo presidente? El 66 por ciento de ese stock, a su vez, tiene vencimiento en los próximos 60 días. Es decir que los titulares de plazos fijos en pesos por el equivalente a 16.000 millones de dólares deberán decidir en el transcurso de los próximos dos meses si permanecen en esa moneda, apostando a las altísimas tasas de interés, u optan por el camino más conservador de refugiarse en la compra de dólares. El 60 por ciento de esa cifra, unos 9500 millones de dólares, se encuentra en manos de personas físicas, en tanto que el resto corresponde a plazos fijos de empresas.

La veloz caída de las reservas del Banco Central no ayuda a mejorar las expectativas en el frente cambiario. En el último mes bajaron nada menos que 9370 millones de dólares. Es un monto que estremece por la velocidad con que se están yendo las divisas del crédito del Fondo Monetario para cubrir vencimientos de deuda y financiar la fuga de capitales. El próximo gobierno quedará con la obligación de devolver el préstamo al FMI pero los dólares ya se habrán esfumado de las arcas del Banco Central. El 9 de abril, cuando ingresó el último tramo del Stand-By del FMI, por 10.800 millones de dólares, las reservas llegaron al record de 77.481 millones. Ayer finalizaron en 68.111 millones.

Contrastar esas cifras con las proyecciones oficiales expone las dudas que crecen en el mercado. “A nuestro juicio, carece de fundamento la hipótesis planteada por el ministro de Economía cuando dejó saber que, de acuerdo a sus estimaciones, la fuga proyectada de aquí a fin de año sumaría unos 7000 millones de dólares. Para tener una idea de la brecha entre esa estimación y la realidad es bueno recordar que durante el primer trimestre del año la compra de dólares para atesoramiento ascendió, en términos netos, a 4695 millones”, confronta el informe de FIDE.

Precios que no paran y dólar inestable dan forma a una realidad que el Gobierno no ha podido modificar en tres años y medio. Esperar una mejora en el tramo final de la gestión, sin cambios en las políticas que provocaron la crisis, supone apenas una muestra de voluntarismo.

Cada día, un nuevo golpe

La crisis sigue golpeando al sector maderero de la provincia de Misiones que la semana pasada registró nuevos despidos. La caída de las exportaciones, la depresión de la obra pública y privada y los altos costos de la producción son algunos de los factores que complican a las pequeñas y medianas empresas.

Al respecto, el secretario adjunto del Sindicato de Obreros de la Industria de la Madera de Eldorado (SOIME), Aureliano Sánchez, en expresó que “la situación del sector no mejoró nada. Sigue como siempre y cada vez está empeorando más. Todos dependemos de la economía del país y cada vez estamos peor. No solamente los trabajadores están mal, sino también la pequeñas y medianas empresas, a las que cada vez le cuesta más y eso afecta al trabajador y a la familia”.

En este contexto, manifestó que “hoy hoy por un obrero maderero no llega al 20 del mes” y advirtió que la semana pasada una empresa de la Zona Norte despidió a 18 obreros.

“Es difícil de explicar pero es la realidad que está sucediendo en nuestro sector, yo creo que no es solamente en el norte de Misiones sino en toda la provincia. Cierre de empresas no tuvimos, sí hubo despidos en una compañía papelera del kilómetro 80 cerca de la ruta provincial 17, cerca de Irigoyen. Es una empresa que despidió a 18 compañeros que estaban sin percibir los aumentos salariales que venimos acordando de manera paulatina, no venían pagando a la gente, tuvieron que pagar todo junto y ellos dijeron que eso les afectó”, sentenció.

Axel Kicillof: «Hicieron todo mal»

A un año del anuncio del acuerdo del Gobierno con el FMI, el exminsitro de Economía Axel Kicillofaseguró que “nadie puede querer un default”. Además, acusó a Cambiemos de manejar «tremendamente mal el timón de la economía».

Desde Washington, el diputado nacional afirmó: «Nadie puede querer un default. Lo que pasa es que el problema es en qué condiciones va a estar la economía y qué va a hacer el Gobierno de acá a diciembre». En la misma perspectiva, agregó que todo lo que pase hasta fin de año será “responsabilidad del Gobierno y el FMI”.

El legislador viajó a la capital estadounidense e hizo escala en México, donde se reunió con altos funcionarios del gobierno de Andrés López Obrador y brindó una conferencia en la Universidad Autonóma de México (UNAM). «Todas las preguntas sobre economía o deuda son a nosotros», destacó Kicillof en alusión al kirchnerismo.

“Durante el Gobierno de Cristina Kirchner cumplimos con todos nuestros compromisos, nunca tuvimos una postura de no cumplirlos», remarcó el exministro de Crsitina Kirchner entre 2013 y 2015.

Isaac Lenguaza: «Hay que congelar las tarifas por dos años»

El diputado provincial por el Partido Agrario y Social (PayS) Isaac Lenguaza, candidato a gobernador por el Frente Popular PAyS  se refirió en una entrevista radia, a las propuestas que lleva adelante en la presente campaña electoral.

Destacó, «el que asuma como gobernador va a tener que tomar medidas corajudas, valientes para calmar las problemáticas de los misioneros y creo que tenemos con qué hacerlo. La Provincia es rica, bendecida por sus recursos naturales y nosotros tenemos que fijarnos en eso, de atender a la clase productiva, tenemos que fijar la mirada en eso para salir de la crisis».
«Hay que decretar la emergencia en las Pymes, congelamiento de las tarifas por lo menos por dos años para dar algo de previsibildad, hoy está esa incertidumbre que genera inflexión en muchos de los misioneros. Por otro lado, confiamos en el sector agrario que tiene la riqueza, hay que defender al productor para que se sienta bien trabajando para los misioneros. Atender cuestiones básicas como la salud o con los alimentos, estamos casi en una emergencia porque de alguna manera hay un Estado ausente, esta es la realidad por la que tenemos que trabajar en pos de los sectores más vulnerables de la provincia».
Por otra parte Mónica Santos, candidata a intendente del PAyS, apuntó que en la presente campaña electoral se ve mucha decepción en las personas, «hay decepción en Cambiemos que ganó en 2017 y en este escenario no se va a repetir y además no se quiere más Renovación y nosotros buscaremos capitalizar esta grieta. Hay mucho desinterés por la política, por la campaña electoral, no porque no sea importante sino por la crisis actual y a la vez sube el descontento con la clase política en general, nosotros tenemos que tratar de romper y demostrarle que somos distintos».
«No se puede ir a hablar de propuestas cuando la vecina no puede darle una zapatilla a su hijo, hay muchas familias endeudadas y ya no tiene más margen para los préstamos y estamos en este punto de gente que retira los recibos de sueldos y termina no cobrando nada, este es el escenario que encontramos en Posadas», alertó.
Y finalizó que la política sigue siendo una cuestión de convicciones, «sabemos que nuestra construcción es más sólida, nuestros objetivos políticos está apuntado al transcurso, encontrar el problema y darle una solución a esa gente que no está en el poder. La gente que está en el poder ya no hace el cara a cara con el votante, son cosas que pasan por la deformación que existe en la democracia, yo no voy a dejar de estar en este espacio porque se que vamos a hacer el mejor gobierno posible».

A P A R E C I O !!!!!!!!!!!

El senador Maurice Closs dijo que la iniciativa del gobierno de Cambiemos “hubiera tenido sentido” en el comienzo del mandato del presidente Mauricio Macri. “Ahora, en pleno proceso electoral es sumamente a destiempo y, además, es la expresión de personas que están gobernando el Estado y debieran conocer reglas mínimas de política y no la conocen”. afirmó.

En este sentido, observó que “mucho de los errores de gestión que ha cometido este Gobierno fue justamente por no tener alguna idea de la polìtica, es subestimar cosas que son básicas de la política”.

Closs consideró que “por ahí lo que podría ser bueno es cambiar esta óptica y que la clase política en general, no convocados por el Presidente -apuntó- sino entre todos, con el Presidente, que seguramente irá a ser candidato aunque se escuchan también otras versiones, entre todos acordar un par de puntos más allá de lo que pueda ser hoy estar en el oficialismo y la oposición”.

Para el legislador nacional se debería generar un espacio de acuerdo sobre puntos mínimos con los matices que cada uno va a tener, “pero me parece que el que ha perdido el carácter de convocante ha sido el Presidente de la República”.

Guardaparques en lucha

Como ya se había anticipado en la jornada del viernes los Guardaparques Provinciales iniciaron una medida de fuerza de tres días en reclamo del un aumento salarial ya que el sueldo que perciben es 12 mil pesos más bajo que lo que necesita una familia tipo para no ser pobre.

En horas tempranas de este sábado, los guardaparques acompañados de los delegados de ATE decidieron cortar la ruta en Puerto Península y esperan que alguien del gobierno provincial se acerque a dialogar con ellos.
La modalidad del corte es de 45 minutos con liberación de cada 15.

Más promesas de segundo semestre

El candidato a Gobernador por la alianza PRO -UCR en el frente Juntos por el Cambio, Humberto Schiavoni, dijo que de llegar a ganar las elecciones del domingo 2 de junio creará 30 mil puestos de trabajo en 4 años. La promesa electoral de campaña fue lanzada en el complejo La Aventura, de Posadas, en el marco de la presentación de su candidatura junto al diputado nacional Luis Pastori, de la Unión Cívica Radical, quien completa la fórmula del ex justicialista -quien fuera fugaz concejal de Posadas- y ahora titular del partido que a nivel nacional lidera el presidente Mauricio Macri.

“Llegó la hora de animarnos a cambiar. Muchos misioneros le queremos ganar a la resignación y animarnos a vivir mejor”, afirmó el senador de Cambiemos.

El binomio Schiavoni – Pastori presentó ante los misioneros a sus 226 candidatos en toda la provincia.

Sin esperanza

Supermercados Ruta 17 de Puerto Esperanza tomó la decisión de cerrar definitivamente su local en el día de la fecha, debido a la pronunciada baja en sus ventas, desde hace ya un par de años.

“En motivo de la crisis nacional que nos afecta y la caída en las ventas, a partir de hoy 27 de abril cierran sus puertas una de las sucursales de “Supermercados Ruta 17″ ubicado en la localidad de Puerto Esperanza”, así informaron los propietarios mediante un cartel pegado en la puerta del local.

El supermercado ubicado en el centro de Puerto Esperanza, funcionaba en dicha localidad desde hace 21 años y en el lugar trabajaban diariamente 10 personas.

Brazos caídos

La producción industrial de las pymes cayó 8,4 por ciento en marzo frente a igual mes de 2018, según un relevamiento realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) en 300 firmas de todo el país.
De esta forma, en los tres primeros tres meses del año la producción de las pymes acumuló un retroceso de 7,8 por ciento respecto a igual período anterior. En tanto, con respecto a febrero, la actividad subió 12,1 por ciento.
Del total de empresas relevadas, el 37 por ciento registró alzas en la producción, el 54,4 bajas y el 19,3 dijo que no se verificaron cambios.
CAME señaló que las bajas más pronunciadas se dieron en Material de transporte, que se retrajo 18,2 por ciento; Productos minerales no metálicos (-13,7); Calzado y marroquinería (-13,5); Caucho y plástico (-12,9); Metal, maquinaria y equipos (-10,9); Madera y muebles (-10,6); Textiles y prendas de vestir (-9,6); Alimentos y bebidas (-5,6) y Productos químicos (-6).
En tanto, se registraron mejoras en Fabricación de productos eléctrico-mecánicos, informática y manufacturas varias, con un crecimiento de 3,1 por ciento frente a marzo del año pasado (con el 60 por ciento de las industrias en alza) y Papel, cartón, edición e impresión, con un incremento de 3 por ciento anual y 70 por ciento con aumentos en su actividad.
El uso de la capacidad instalada subió a 60,6 por ciento, «empujada por la leve mejora en las expectativas, que está llevando a un incremento en la producción de algunos sectores», aunque para la entidad la situación «sigue siendo delicada».
En lo que respecta a la encuesta cualitativa, el 75 por ciento de los empresarios consultados dijo que «no cree que la reactivación del mercado interno en su actividad comience este año».
En tanto, solo el 26,3 por ciento de las industrias pymes proyectó que la producción aumentará en los próximos seis meses, un 49,8 cree que se mantendrá en los niveles actuales, y 17,1 que continuará bajando.

Panic attack financiero

Es mas que evidente el conflicto suscitado entre los agentes financieros locales y los tenedores de deuda soberana por apropiarse de una oferta de dólares que resulta insuficiente para cancelar la renta financiera acumulada en las letras de liquidez (LeLiq) en el mercado local y el cumplimiento de los servicios de deuda pública en lo que resta del año y de 2020.

El gobierno intentaba suturar esta grieta con una oferta desde aquí hasta agosto cercana a los U$S 13.000 millones, conformados por el stock acumulado por el Tesoro Nacional remanente del 2018 (U$S 4.200 millones) y el estimado de liquidaciones de la publicitada buena cosecha (U$S 8.500 millones).

Los acontecimientos de esta semana revelaron que el flujo ofrecido es insuficiente para la demanda existente. Las tensiones se expresaron en un Riesgo País que cerró en 965 puntos y un dólar mayorista que lo hizo en casi $ 46

En este escenario, el presidente Macri, su jefe de Gabinete y su equipo económico hicieron gala de su absoluta incapacidad para enfrentar y encausar los desequilibrios. El mandatario comenzó a culpar a los argentinos por sus preferencias electorales, causantes de la «incertidumbre» de los mercados; el jefe de Gabinete salió a respaldar la candidatura de Macri, a la vez que la gobernadora Vidal desmentía reiteradamente, en un cónclave empresario, sus aspiraciones presidenciales. Los comunicadores oficialistas intentaron culpar a Cristina no ya de los males del pasado, sino de los que podrían ocurrir en el futuro. Cayendo en una suerte de contradicción esencial, su línea argumental indica que la ex presidenta ha hecho el peor gobierno de la historia, mientras tiene posibilidades de ganar las próximas elecciones.

Enmarcado en esta confusa verborragia discursiva, orientada a culpar a todos menos al gobierno de los hechos acontecidos, el equipo económico se planteó alterar el acuerdo alcanzado con el FMI y utilizar las reservas acumuladas en el Banco Central para financiar la dolarización de carteras en pesos. Este accionar conllevaría el abandono del programa financiero de cumplimiento de compromisos con el exterior que se había trazado y exhibido en Davos y en la propia asamblea de Primavera Boreal del organismo multilateral en Washington. Este último comportamiento aceleró la venta de títulos valores argentinos, sólo contenidos en su caída de cotización por compras urgentes que hizo el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES.

Con un llamado sin respuesta en el FMI, Dujovne viajó raudo a Brasilia para intentar concretar un acuerdo con el país vecino que le permita financiar las importaciones brasileñas, del mismo modo que ya lo ha hecho con China, y así ampliar la capacidad del Banco Central de vender dólares libremente.

Ni el Presidente de la Nación, ni su jefe de Gabinete, ni su ministro de Economía son capaces de generar confianza en los agentes económicos y recomponer cierta oferta privada de dólares. No lo han sido a lo largo de tres años de gobierno, más difícil es aún que eso ocurra en esta coyuntura.

Numerosos voceros ligados al mercado financiero argentino han comenzado a reclamar que se aflojen las restricciones impuestas por el FMI para la venta de dólares y, de ese modo, desarmar sin tensiones las carteras de activos financieros en pesos, con la consabida realización de ganancias en dólares. Este recorrido se haría a expensas de los recursos aportados por el organismo multilateralpara pagar la deuda.

Este conflicto, disparado a partir de marzo, es el que puede terminar de desmoronar a un gobierno inerme frente a la presión de las fuerzas que él mismo desencadenó.

Si triunfa el planteo de los financistas locales en contra del acuerdo original con el FMI, se estaría repitiendo un escenario similar al del año 2001, en el que se vendieron U$S 20.000 millones de reservas del Banco Central a una paridad cambiaria U$S 1 = $ 1, acto detonante del default.Argentina debe evitar el default utilizando los recursos aportados por el acuerdo con el FMI para cumplir sus compromisos e impedir que los mismos se dilapiden en pagar una renta financiera descomunal, similar a la ocurrida el año pasado con las LeBaC.

Un «golpe de mercado» es, en definitiva, el conflicto entre agentes económicos poderosos por una torta de divisas cada vez más chica, ante un gobierno debilitado e incapaz de ordenar la situación. Esto le permite deshacerse del gobierno débil pero, a la vez, condicionar a un nuevo gobierno surgido del voto popular.