CORRUPCION

AySA destinaba a Boca Juniors 3.2 millones por mes para pagar periodistas

Malena Galmarini, nueva presidenta de AySA (Agua y Saneamiento Argentino), está realizando una auditoria general, en la cual se reveló que AySA destinaba a Boca 2.5 millones de pesos por mes más IVA, lo que da un total de $3.200.000, con el fin de pagar a periodistas para que realicen campaña a favor de Cristian Gribaudo, el ex candidato macrista que fue derrotado por la lista de Juán Román Riquelme en las elecciones de diciembre en Boca.

El polémico convenio entre AySA y Boca Juniors, comenzó a tener vigencia en agosto del año pasado, cuando el macrismo puso a funcionar toda su maquinaria mediática para mantener el poder político en Boca, obteniendo pésimos resultados, ya que la derrota electoral fue contundente.

En la misma etapa de esta auditoría, se dio a conocer que el macrismo dejó AySA con un déficit de 14 mil millones de pesos, además se encontraron otros gastos que resultan antagónicos con las prioridades que debería tener la compañía, ya que se entregaban tarjetas corporativas y se pagaba una flota de 3 mil celulares. Cuando hay barrios que no tienen agua y muchos otros con un deplorable sistema cloacal.

La realidad de Boca no es muy distinta, el superávit del que hablaba Angelici y estos periodistas comprados, no existe. La nueva dirigencia de Boca, comandada por Ameal, Pergolini y Riquelme está afrontando un mercado de pases muy complicado.

Los bolsos de López eran del amigo del alma de Macri

El ex ministro de Planificación Julio De Vido afirmó que el empresario y amigo de Mauricio Macri, Nicolás Caputo, fue quien le habría dado los 9 millones de dólares al ex secretario de Obras Públicas José López, quien los tenía en dos bolsos cuando fue detenido en un convento de General Rodríguez, en junio de 2016.

En declaraciones a un programa radial , el ex funcionario fue lapidario y contó que el dinero que poseía López fue entregado por «Nicky» Caputo: «La casa de López estaba nombre de (Eduardo) Gutiérrez, mano derecha de Nicky Caputo en montón de obras», disparó De Vido.

El ex funcionario se refería a, por ejemplo, la ampliación y remodelación del Hospital Posadas, una obra adjudicada durante su gestión en el Ministerio de Planificación a un consorcio de empresas compuesto por Caputo SA y Farallón,de Gutiérrez. Este último es el propietario legal de la casa donde vivía López hasta ser detenido por haber sido encontrado con 9 millones de dólares en el convento de General Rodríguez.

De Vido fue liberado el pasado viernes, luego de se levantaran las últimas excarcelaciones que pesaban sobre él y que lo mantenían en prisión tras dos años, luego de que fuera desaforado por la Cámara de Diputados en 2017.

Como si fuera poco, De Vido afirmó que «los que lo hicieron arrepentir (a López) fueron ellos, los servicios de inteligencia». «López fue un corrupto cuando recibió esa plata y también cuando se arrepintió», agregó.

El ventilador a 360 grados

El falso abogado Marcelo D’Alessio continuaba declarando, al caer la noche de este lunes, en el mayor de los secretos. Todo transcurría en una pequeña oficina de la fiscalía federal de Dolores y, según trascendió, D’Alessio continuará declarando este martes y posiblemente también el miércoles, porque más allá de sus dichos el fiscal Juan Pablo Curi le hará una gran cantidad de preguntas. Asistido por su abogado, Claudio Fogar, D’Alessio intenta convencer a Curi para que lo acepte como arrepentido, algo que no es sencillo porque el fiscal ya rechazó a dos imputados anteriores que llegaron a Dolores con la idea de acogerse a los beneficios de esa ley. Entre esos beneficios podría estar una excarcelación o, al menos, una prisión domiciliaria.

D’Alessio empezó a declarar cerca de las diez de la mañana y hubo varios cuartos intermedios a lo largo de las horas en las que estuvo en la fiscalía. Todo indica que el falso abogado se quedará a dormir en una comisaría de Dolores y recién retomará la declaración cerca de las 16 de este martes: es que su abogado tiene un audiencia judicial y por lo tanto no se podrá arrancar antes.

Respecto del contenido, tanto el defensor de D’Alessio como el fiscal mantuvieron absoluta reserva. La declaración está siendo grabada y todo indica que el acusado reconocerá algún delito de extorsión y de espionaje ilegal –las pruebas son demoledoras– y tratará de convencer al fiscal explicándole cómo era el organigrama de las operaciones de espionaje ilegal, con cabeza en la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). También es muy posible que reconozca que algunas de las investigaciones –también ilegales– que puso en marcha fueron por pedido de legisladoras de la Coalición Cívica y no está claro si va a involucrar al fiscal Carlos Stornelli y al periodista Daniel Santoro. Es un hecho que D’Alessio estuvo estudiando la indagatoria que Stornelli prestó la semana pasada.

Una vez terminada la declaración, Curi deberá resolver si acepta o no a D’Alessio como arrepentido. Y en caso de que lo acepte, la última palabra la tendrá el juez Alejo Ramos Padilla.

En las espaldas de Curi pesan las sospechas de que desde el inicio de la causa ha jugado a favor de la estructura judicial–política–mediática con sede en Comodoro Py, que siempre quiso derribar la causa de Dolores. Curi dictaminó varias veces que el expediente que instruye Ramos Padilla debe pasar al edificio de Retiro donde, ya se sabe, Stornelli juega de local y lo mismo sucede con otros de los imputados.

Es seguro que Curi le exigirá a D’Alessio pruebas de todo lo que diga, algo que no es para nada sencillo. Por un lado, el falso abogado ha demostrado su capacidad para mentir y falsear hechos e identidades. Por el otro lado, buena pare de sus operaciones se hicieron en el marco del aparato de inteligencia que, supuestamente, se cuida de dejar rastros.

El peor de todos los tiempos

En menos de 48 horas concluye el peor gobierno democrático de la historia moderna en este país. Los intentos postreros de construir un relato que haga más ligero el juicio de la historia chocan de frente con la realidad. No importa con qué vara se lo mida, Mauricio Macri dejará el país con más pobres y más hambre, con menos empleo y de peor calidad, con la salud en crisis, la educación abandonada y el desarrollo científico y tecnológico relegado de cualquier lista de prioridades. La institucionalidad, tan cara a la mitología republicana, sufrió durante los últimos cuatro años dobleces y contorsiones inéditas. El asedio a adversarios políticos y empresarios díscolos terminó con muchos de ellos en la cárcel; la prensa crítica fue castigada con cierres de medios, despidos, listas negras y represión; la titular de la Oficina Anticorrupción termina envuelta en al menos media docena de investigaciones por corrupción; hubo ciudadanos presos por insultar a Macri; policías condecorados por matar por la espalda; jueces y fiscales desplazados a dedo para montar en el Poder Judicial una máquina de perseguir.

Haber llegado al final de su mandato es una cucarda por la que el Presidente debe agradecerle a la sociedad por la que tanto desprecio ha demostrado, y a una oposición que se comportó de forma madura y se preocupó más por ser una alternativa electoral exitosa que por aprovechar la debilidad de su rival. No está de más recordarlo: Macri estuvo match-point abajo muchas veces en el tramo final de su gobierno y el peronismo nunca dio el paso que faltaba para sacarlo de la cancha antes de tiempo. Hay pocas medallas más que pueda prenderse en el pecho. El saneamiento del INDEC es una que nadie discute, aunque medir la pobreza no es excusa para que aumente, argumento que sostienen de manera recurrente los panelistas del PRO en programas periodísticos. En materia de infraestructura, los avances reales no fueron sustancialmente distintos a los del período anterior. Un gobierno que se jacta de haber revolucionado la obra pública se despide sin dejar un solo mojón. Demasiado poco para la generación que creía haber venido a cambiar la historia. Menos mal.

Las cifras que dio a conocer la UCA en la última semana del mandato de Macri son aterradoras: según este observatorio, en septiembre un 40,8 por ciento de los argentinos no superaban la línea de la pobreza. El número será peor a fin de año, por el impacto en el bolsillo de la inflación de octubre, noviembre y diciembre. El mismo indicador, en diciembre de 2015, marcaba 29 por ciento. Otros métodos de medición muestran conclusiones similares: la proyección de los datos del Indec saneado ponen la pobreza en 27 puntos al final del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, al igual que los índices ponderados de los institutos de estadística provinciales. Todavía no están los datos oficiales de cómo quedará al final del gobierno de Cambiemos, pero todos los especialistas descuentan que no será debajo del 40 por ciento. En cualquier caso estamos hablando de un aumento cercano al 50 por ciento. Por cada dos pobres que había en Argentina en 2015, ahora hay tres. El diagnóstico se agraba cuando se hace foco en los niños. Seis de cada diez, en la argentina de Macri, habitan en hogares donde no están satisfechas las necesidades básicas.

Cuando Macri asumió, todos los estudiantes secundarios en la escuela pública recibían una computadora. Hoy, ese programa ya no existe. El de Cambiemos fue el gobierno que menos escuelas construyó desde 1983. En la provincia de Buenos Aires, por primera vez en la historia, un mandato concluye con menos escuelas que las que había al comenzar. Desde hace más de un año, los argentinos no tenemos ministerio de salud. Desde hace veinte días ni siquiera tenemos una secretaría: tras la renuncia de Adolfo Rubinstein, su sillón quedó vacante. El Presidente no consideró necesario designar un reemplazo, aunque sí realizó nombramientos en el cuerpo diplomático. Prioridades. “Generar trabajo es la única forma genuina de salir de la pobreza”, había dicho. Durante su mandato, se duplicó el desempleo y se perdieron alrededor de ciento cuarenta mil puestos de trabajo genuino en la industria. “La inflación es algo simple de resolver”. Dejará al país con la peor marca desde la última hiper. “Quiero que me juzguen por si puedo o no reducir la pobreza”, propuso al comienzo de su mandato. Su fracaso fue completo.

Ante la imposibilidad de dar siquiera excusas respecto a la performance económica, la estrategia de Macri viró a plantear su legado como una cuestión de salto de calidad institucional. Con ayuda inestimable de algunos medios y comunicadores, instaló en un sector de la sociedad que su gobierno fue “más republicano” y “menos corrupto” que los anteriores. Tampoco hay evidencia de que esto haya sido así. Al contrario, Cambiemos a cruzado varias veces una línea que en 1983 la sociedad argentina había acordado no pisar. El lapidario informe de Naciones Unidas sobre la falta de independencia judicial alcanza para echar por tierra cualquier pretensión de institucionalidad ejemplar. Entre otras cosas, pide explicaciones por el hostigamiento a la exprocuradora Alejandra Gils Carbó, nombramientos arbitrarios, manipulación del Consejo de la Magistratura y el desplazamiento de fiscales en causas sensibles al gobierno. El abuso de las prisiones preventivas como herramienta de coacción de “arrepentidos” y para encarcelar a dirigentes opositores no tiene precedentes en la historia de la democracia reciente en el país.

Tampoco hubo más libertad de expresión. Por el contrario, durante los últimos cuatro años se perdieron cuatro mil quinientos puestos de trabajo en la industria periodística. Representan un 30 por ciento de los puestos de trabajadores bajo convenio, según un informe de Sipreba sobre los cuatro años de macrismo. El hecho más oscuro fue la toma de Radio América y Tiempo Argentino en manos de una patota protegida por la Policía Federal. Las presiones y prisiones a dueños de medios críticos esconden tramas de extorsión y negocios sucios que recién están empezando a salir a la luz. Horacio Verbitsky, Roberto Navarro y Víctor Hugo Morales, las voces más fuertes contra el gobierno, perdieron sus trabajos. Durante la cobertura de la represión social, la mira policial estuvo puesta en los trabajadores de prensa: desde 2016, 28 fueron detenidos y 55 resultaron heridos por balas de goma. La persecución no se limitó a los periodistas: hubo ciudadanos procesados en la justicia por insultar al Presidente en las redes sociales y una mujer fue detenida por hacerlo durante una de las recorridas de campaña. Su marido había perdido el empleo días antes.

Por último, el gobierno de Cambiemos se va envuelto en una serie de denuncias de corrupción que alcanzan a una buena parte del gabinete macrista, empezando por el propio Presidente. Hay por lo menos cuatro causas donde la evidencia lo complica: la compraventa presuntamente irregular de parques eólicos, la deuda de Correo Argentino, la adjudicación de beneficios indebidos a empresas de peajes vinculadas con su empresa familiar y la venta de dos centrales eléctricas. Otros funcionarios que deberán pasar por los tribunales son los exministros de Energía, Juan José Aranguren y Javier Iguacel; el ministro de Defensa, Oscar Aguad y el de Justicia, Germán Garavano. Si prospera la denuncia que sostiene que el acuerdo con el FMI fue ilegal, buena parte del gabinete económico deberá dar explicaciones. Sin embargo, el caso más emblemático fue el de la titular de la Oficia Anticorrupción, Laura Alonso, que termina envuelta en al menos media docena de investigaciones por no haber intervenido en denuncias contra sus compañeros de gabinete. A lo mejor, si hubiera sido abogada, como se exige para su cargo, se habría ahorrado algunos problemas.

Regalo de Navidad

La cúpula directiva del Grupo Clarín, encabezada por Héctor Magnetto, fue sobreseída por una causa de lavado de activos. La denuncia databa de 2012 y hacía alusión a transferencias bancarias en el exterior, las cuales presentaban irregularidades.

En el último día de Mauricio Macri como presidente, el juzgado federal n° 9 resolvió confirmar los sobreseimientos de Magnetto, Lucio Pagliaro, José  Aranda y Jorge Rendo, entre otros directivos del multimedio ultramacrista.

¿Qué planteaba la denuncia? La Unidad de Información Financiera (UIF) denunció operaciones concretadas por integrantes de Clarín que justificaban una sospecha sobre la comisión del delito de lavado de activos. De ahí, la UIF puso el foco en la conformación de una sociedad en los Estados Unidos, de la cual resultó la adquisición de acciones de la firma CIMECO SA, valiéndose de sumas obtenidas a través de un préstamo del Credit Suisse de Londres, luego transferidas a cuentas bancarias de sociedades integrantes del Grupo Clarín.

El origen de la apertura de la causa se dio a partir de declaraciones del exejecutivo del JP Morgan Hernán Arbizu. Sin embargo, el juzgado determinó la libre culpabilodad de los cabecillas del grupo.

«La Sala destacó que en otra causa se había descartado que aquello presentado por los acusadores como ‘posible ilícito precedente’ del lavado, fuera delito. Se aludió al fallo del juzgado n° 12 donde se rechazó cualquier corroboración de los dichos de Arbizu, señalando entre otras cosas que ‘no se ha agregado a estas actuaciones ninguna constancia que dé cuenta de la sospecha de que alguna de las personas mencionadas en el párrafo anterior, tuviera una actividad ilícita de la cual pudieran provenir los bienes y/o las sumas de dinero’, marcó el fallo. “Tampoco se ha incorporado elemento de convicción que pudiera proporcionar un mínimo de sospecha de que todo o parte del volumen de dinero que estaría depositado en el extranjero pudiera proceder de alguna actividad ilícita”, dictaminó el juzgado.

Mauricio versus Macri

Fue patético el jueves el esfuerzo de Mauricio Macri para disipar en una nube de falsedades el 41 por ciento de pobreza que deja, el ahínco para hacer que la clase media olvide la calidad de vida que perdió, para que nadie repare en la manipulación de jueces y fiscales para perseguir a opositores, o la persecución y encarcelamiento de dueños de medios críticos. El país que deja este personaje es lamentable y representa el fracaso de una elite empresaria que se autoproclamó “el mejor equipo de los últimos 50 años”. Habló de transparencia y corrupción el presidente al que investigadores alemanes le descubrieron más de 40 cuentas offshore de las que se utilizan para lavar o evadir, el mismo que trató de hacer desaparecer las deudas multimillonarias de sus empresas con el Estado y que está acusado de haber realizado negociados con sus aerolíneas, autopistas y empresas de energía.

El estilo de Macri ha sido acusar a sus adversarios de cometer las cosas que en realidad hace él. Por ejemplo, un gran lavador al que se le descubren cuentas offshore pondría en el organismo encargado de perseguir el lavado y la evasión, a abogados que hayan defendido a evasores. Oh, casualidad, Macri puso al frente de la UIF a dos abogados del banco HSBC, al que la justicia francesa le descubrió, entre otras, cuatro mil cuentas no declaradas de argentinos en su filial de Suiza. Es la República macrista S.A.

Hizo siempre lo contrario de lo que dijo. Habló de independencia de la Justicia y tuvo una mesa judicial para apretar y manipular jueces y fiscales. Habló de inserción en el mundo y lo que hizo fue que el mundo se insertara en el país y destruyera la economía al levantar las barreras a la importación. El caradura dijo que mejoró la educación, cuando bajó más del 30 por ciento el presupuesto, no construyó escuelas y dejó a las que había con goteras, grietas en las paredes, sin calefacción ni electricidad, techos que se derrumban, garrafas que explotan, además de suspender la distribución de computadoras entre los chicos. Y mostró unos numeritos que dicen que los pibes aumentaron diez puntos la comprensión de textos.

Mostrar esos numeritos fue un acto de crueldad cuando la mayoría de los chicos que van a la escuela están bajo la línea de pobreza o sufren hambre. 68%, 74, menos 82 o lo que sea, la matemática de Macri es puro invento si los chicos tienen hambre. Fue una bajeza.

Macri reivindicó que ahora exportan energía. Porque esa energía ya no se utiliza en el país que deja Macri con una industria raquítica que funciona en muchos casos con menos del 50 por ciento de su capacidad instalada. Sobra energía porque la industria consume menos. Una familia de cuatro que vive con lo justo tendrá de sobra si se mueren dos.

Resaltar como un acto monumental de la obra pública 700 kilómetros de caminos en cuatro años es una obra maestra del terror. No hizo escuelas, ni hospitales, no hizo casi infraestructura y destruyó la industria, pero batió récords para tomar deuda y dejar al país enajenado por varias generaciones. Ni una palabra para explicar adónde fueron los 150 mil millones de dólares que tomó prestados

Macri se reivindica como el rey de la tolerancia. Pero calificó de traidores a los diputados que salieron de Juntos para el Cambio para hacer un bloque aparte. Recuperó esa palabra de los peores momentos de la historia política del país. Es una expresión que no tiene retorno, que se aplica cuando el enfrentamiento es insanable y por cualquier medio. Es una palabra que desde los ’70 se ha tratado de evitar.

La elección de esa expresión no es casual. El macrismo se esforzó por quemar desde el principio cualquier puente de diálogo o regla de juego en común. Fue una estrategia rancia de autoritarismo que hizo imposible la convivencia democrática con la primera fuerza de oposición. Ese autoritarismo ha sido siempre el rasgo característico de la alianza Cambiemos. Macri dice ahora que realizará una oposición democrática. La experiencia indica que, como hizo siempre, hará todo lo contrario de lo que dice.

Nada que decir, Señor Juez

La titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso, se negó a declarar hoy ante el juez Luis Rodríguez por la causa donde se investiga su responsabilidad en el negociado que armó el ex ministro de Energía Juan José Aranguren con Shell. La funcionaria presentó un escrito donde trató de defender su inacción ante el conflicto de intereses entre el titular de la cartera y la empresa que había presidido meses antes.

La causa inició en 2016 con la denuncia de los diputados Martín Doñate y Rodolfo Tailhade, luego de que le presentaran a la OA un reclamo para que investigue las incompatibilidades de Aranguren. Sin embargo, ante la inacción de Alonso, debieron pedir una pesquisa en Comodoro Py.

Luego de esquivar a la prensa que se había reunido para entrevistarla, Alonso le planteó hoy al magistrado que “la falta de iniciación de oficio del expediente no se produjo como consecuencia de una omisión, sino simplemente porque la denuncia fue recibida en forma casi simultánea a que comenzaran a estudiarse las declaraciones juradas de los nuevos funcionarios”. En el documento que presentó, al que accedió El Destape, argumentó que no estaba al tanto del vínculo del entonces ministro con la petrolera: “Se recibió el 16 de marzo de 2016 una denuncia en la que señalaba que Aranguren, además de haber sido previamente presidente de Shell Argentina, era también tenedor de acciones de la empresa Royal Dutch Shell, circunstancia hasta entonces desconocida”.

Alonso, cuyo trabajo debería ser velar por los intereses del Estado, se atajó por las consecuencias penales de sus acciones al plantear que “los conflictos de intereses no pueden asimilarse a los delitos ni implican necesariamente su comisión. Puede haber un conflicto de intereses que no derive en la comisión de un delito y, a la inversa, puede haber un delito sin la configuración objetiva de una situación de conflicto de intereses”.

Según la secretaria de Estado, “ante la primera noticia de que podía llegar a existir una posible incompatibilidad en cabeza de Aranguren, la OA inmediatamente adoptó todas las medidas que normativamente correspondían, tras lo cual concluyó que no había incurrido en una infracción a la Ley de Ética en el ejercicio de la función pública”. En un escrito de 15 páginas, la funcionaria macrista admitió que a través de la resolución que dictó el 9 de septiembre de 2016, “en el caso bajo análisis no existió un conflicto de intereses, ni una incompatibilidad de Aranguren para ejercer el cargo, ni una violación del deber de abstención o excusación que recaía a su respecto”.

Esa polémica resolución remarcó que el ministro no debía vender sus acciones: “Aranguren no tiene obligación legal de desprenderse de las acciones que posee en la empresa Royal Dutch Shell”. Para Alonso, bastaba con que el petrolero se excuse de intervenir en las cuestiones relacionadas con la compañía.

“Ni encubrí una infracción de Aranguren, ni omití actuación alguna en la OA. Por el contrario, cumplí estrictamente con todos los deberes, obligaciones y funciones a mi cargo, como se desprende del expediente sustanciado”, opinó en el escrito la secretaria de Ética Pública.

Luego de entregar el papel, se retiró sin dialogar con la prensa, con una clara molestia hacia los periodistas presentes, según relató Lucas Martínez en El Destape Radio. Un comportamiento consistente con sus cuatro años de gestión, en los que se negó a aceptar entrevistas de medios no alineados con Cambiemos por su temor, quizás, a dejar en evidencia su accionar parcial.

Como abogada de Alonso se presentó Marta Nercellas, ex representante legal de la DAIA, vinculada a las escuchas ilegales cuando Mauricio Macri ostentó la jefatura de Gobierno porteña. De acuerdo a los registros de esa época, existían 112 llamadas entre la letrada y Jorge “El Fino” Palacios, a quien el PRO había condecorado como jefe de la entonces Policía Metropolitana luego de que le pinchara el teléfono a Sergio Burstein y antes de que fuera procesado por el encubrimiento al atentado a la AMIA.  Memoria Activa había incluido el episodio de Nercellas dentro de su pedido de apartamiento del juez José Galeano, quien fue condenado este año por el Tribunal Oral Federal 2. En cambio, absolvieron a Palacios junto con Carlos Menem.