Misiones. Final FUTSAL, Argentina - Brasil.

Argentina es el campeón del mundo. El seleccionado “Albiceleste” le ganó un partido vibrantea Brasil, en el tiempo suplementario por 3 a 2 y gritó Campeón!!! en nuestra tierra.

Con goles del misionero Sandro Antiveros, el capitán Marcelo “Chelo” Mescolatti y la “joya” Gonzalo Pires, Argentina se metió en todos los corazones de los misioneros y argentinos que estuvieron presentes en la cita mundialista.

Ciclo fantástico encabezado por el entrenador Ariel Avveduto, cuerpo técnico y los jugadores que se prepararon un mes en tierras misioneras pero que llevan jugando juntos mucho más tiempo.

Argentina comenzó mal el partido, con nervios y ante un rival que siempre estuvo bien parado. Sin embargo, el local no perdió los estribos y continuó haciendo su juego, intentando, con movimientos sin pelota y siempre atacando. El primer tiempo fue muy parejo, con chances para ambos conjuntos pero el elenco nacional fue más. Con el aliento del público que se hizo sentir, los de Avveduto se pusieron arriba en el marcador. Se lo empataron, se lo dieron vuelta y no perdió la paciencia nunca. Es más, a falta de segundos tuvo una chance de penal y la desperdició. En la jugada siguiente, a falta de pocos segundos, igualó el encuentro y en el suplementario se terminó llevando toda la gloria.

Sandro Antiveros, misionero y jugador de Plastimí de Posadas, abrió el marcador en un golazo que fue todo de él. Robo en la salida, encaró con la pelota, dejó desparramado al arquero y con un zurdazo al ángulo marcó el primero para los argentinos.

Sin embargo, los brasileños, que vinieron a ganar y estuvieron a seis segundos de hacerlo, empataron el choque. En una contra que lo encontró mal parado al fondo de Argentina, Diego Da Costa definió frente a Pérez y anotó el empate.

En el complemento, el partido fue cada vez más parejo y aun así, la “Albiceleste” tuvo las chances más claras. Con el aliento y gritos del público presente, fue en busca de la victoria y no podía con el arquero Roni, que sacó todo lo que le tiraron.

A falta de dos minutos para el final, Brasil se puso arriba en el marcador con un bombazo de Fernando, que remató fuerte desde afuera dela área y ni Antiveros ni el arquero López pudieron sacar.

Parecía que todo se caía a pedazos pero el público siguió alentando y Argentina siguió buscando el empate sin claridad pero con corazón. A falta de 12 segundos, atacó el seleccionado local, la pelota le quedó a Renzo Grasso y este tocó con la mano, sin embargo, el árbitro paraguayo cobró un penal inexistente para Argentina. Diego Koltes, goleador del Mundial, se hizo cargo y lo falló. El arquero suplente Diá eligió el palo izquierdo y atajó el remate que se fue al lateral.

Desconcierto y tristeza se apoderaron de todos los argentinos. El mismo Koltes se hizo cargo del lateral y la metió al área, en una jugada rara de rebotes y quizá, para algunos, ayuda divina, la pelota le quedó a Marcelo “Chelo” Mescolatti, que remató de zurda arriba para marcar el 2-2 y desatar el delirio argentino. Faltaban dos segundos y el “Chelo” lo hizo. Había tiempo suplementario.

En la prórroga, Argentina, renovado y con temple fue por todo y lo consiguió. “Háganlo por la gente que está acá y por todos los argentinos que nos acompañaron”, le dijo Ariel Avveduto a sus jugadores en la arenga previa al suplementario y los argentinos no defraudaron. En una jugada preparada del manual de Avveduto, córner pasado para Grasso, este remató cruzado y en la línea del arco con la panza, la joya argentina Gonzalo Pires puso el 3-2. Fue el final.

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